La agricultura de subsistencia es aquella que está destinada a que el agricultor cultive en su propia tierra el suficiente alimento para poder mantener al núcleo familiar. Para ello, el agricultor tiene que destinar una parte de la tierra, desde 1.000 hasta 40.000 metros cuadrados, a dicho cultivo.

Este tipo de agricultura presenta muchas ventajas para el agricultor y su familia:

  • Ahorro: A lo largo del año supone un gran ahorro para el agricultor y su familia, ya que el cultivo de subsistencia se realiza al mismo tiempo que se cultiva el resto de productos que van a venderse posteriormente a mayoristas y minoristas.
  • Está delimitado a sus recursos: Aunque parezca que esto puede desfavorecer al agricultor, en realidad es una gran ventaja. El agricultor podrá cultivar lo que desee en base a las herramientas y los recursos que posea, sumado al tipo de tierra en el que vaya a cultivar sus alimentos.
  • No es necesario formar parte de la comunidad agrícola: Una persona puede tener tierras, pero solo quiere cultivar para su familia. No se ve obligado a formar parte de ninguna comunidad agrícola, reduciendo muchos gastos.

Aunque presenta algunas ventajas, el agricultor en todo momento tiene que tener presenta la política agrícola de la Unión Europea y la de España.

Un agricultor no puede expandir sus tierras cuando lo desee para conseguir nuevos terrenos para el cultivo. Aunque hay diferentes técnicas para ello que están autorizados por el Gobierno; como la crema controlada de algunos terrenos para convertirlo en zona fértil o extender las tierras, pero para ello deben haber obtenido su permiso con anterioridad.

En países de África y Asia, la agricultura de subsistencia es una práctica realizada, especialmente, en los poblados. Los lugareños no solo cuentan con tierras para cultivar productos destinados al comercio, también tienen parcelas que están preparadas para cultivar alimentos que puedan alimentar a las familias que viven allí. Algunas se sitúan en las propias viviendas, siendo cultivos personales, y otras son comunitarios para alimentar a todo el pueblo. En el resto del mundo es una práctica que poco a poco se va incorporando, pero al tener que hacer frente a tantos impuestos y a la dificultad de cultivar determinados productos, los agricultores prefieren usar su tiempo y sus fuerzas en cultivar los alimentos que posteriormente puedan vender.

Para estos pequeños pueblos, situados cerca de la sabana o en la montaña, el único modo de subsistir es la agricultura de subsistencia. Por desgracia, no todos los poblados pueden subsistir con este método, por lo que tienen que buscar otros medios con los que alimentarse.

Dejar respuesta